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Entrenamiento en Cancha de la
Fuerza-Potencia
(Revista Squash Time N° 3 – Año 1 –
Julio 1999)
En puntos anteriores vimos algunos
conceptos para un entrenamiento de base con sobrecarga, que busca incrementar
la resistencia en la fuerza. También con sobrecarga se pueden entrenar otras
valencias físicas, entre ellas la fuerza-potencia.
El incremento en la potencia en el
gimnasio nos puede hacer más rápidos en la cancha, pero ocurre normalmente que
ese mayor rendimiento no se aprovecha por falta de especificidad del
entrenamiento en los traslados en la cancha.
Dicho de otra manera el
entrenamiento de la fuerza-potencia en el gimnasio es fundamental para este
deporte, sin embargo hace más de cinco años utilizamos ejercicios de
entrenamiento de la potencia dentro de la cancha con movimientos específicos
de Squash, que nos han dado un resultado excelente en jugadoras y
jugadores de todas las categorías.
Estos ejercicios se realizan con
carga del compañero y deben respetar lo más posible los gestos del deporte.
Existen muchos puntos a tener en
cuenta para la aplicación de los distintos ejercicios, entre ellos:
* Muy buena entrada en calor previa.
* Realizar los ejercicios buscando
incentivar las dos piernas por igual.
* La carga realizada por el
compañero será adecuada al grado de entrenamiento de cada jugador.
* La cantidad de repeticiones estará
determinada por los objetivos del entrenamiento que pueden ser incremento en
la fuerza-potencia específicamente o en la resistencia en la fuerza explosiva;
para ello se variará la carga ejercida por el compañero, la cantidad de
repeticiones en cada serie y en la sesión de entrenamiento y la pausa de
recuperación entre series.
* Cada repetición será realizada con
raqueta.
* Cuando realicemos un ejercicio con
o sin carga, buscaremos llegar y partir hacia la pelota con la pierna
correcta, aunque en el partido no ocurre siempre la situación ideal, debemos
tener en cuenta que es un entrenamiento y que si logramos llegar a la pelota
en el momento justo, ni antes ni después, podremos jugar nuestro mejor tiro.
* Se realizarán movimientos sin
carga con un gesto específico dentro de la cancha, como forma de trasladar el
entrenamiento de la potencia. Ej. Luego de algunas series, ir a buscar un drop
adelante a mayor velocidad que antes del entrenamiento.
* Los pasos a realizar desde la T
hacia delante o hacia atrás deben ser los correctos y es fundamental que el
balance del movimiento sea adecuado evitando, acelerar de más o acelerar
tarde, para no pasarse.
* Finalizado el entrenamiento,
elongación y vuelta a la calma.
No sólo la potencia que podamos
desarrollar y trasladar al piso de la cancha es importante, también he
observado que la instantaneidad en la velocidad de reacción y el
evitar pasos o movimientos que nos alejan de la pelota son vitales para ser
más rápidos en la cancha.
Es muy difícil explicar un método de
entrenamiento en cancha de una valencia física en pocas palabras, pero sí hay
un punto que me parece adecuado profundizar esta vez:
La gran mayoría de los jugadores de
nuestro país, de nivel principiante a primera categoría, cuando acelera
rápidamente a una pelota no comienza con un paso hacia delante, sino que
realizan un paso o un ajuste hacia atrás. Se ve claramente por ejemplo: que si
un jugador debe ir a la esquina del drop izquierdo la pierna derecha no sale
hacia delante, imprimiendo la fuerza de salida con la pierna izquierda; por el
contrario se lleva primero la pierna derecha hacia atrás para realizar con
esta la fuerza.
Este ajuste o paso de más obliga al
jugador a perder milésimas vitales para llegar a la pelota en el momento
justo, o bien ni siquiera llega. Lo mismo ocurre en un drop exigido con la
salida de la jugada, al no realizar la mayor fuerza explosiva con la pierna
que queda adelante y acercar la pierna de atrás para hacer más fácil el
movimiento, el jugador se aleja demasiado de la T entregando el dominio de la
cancha.
En ambos casos
además de un problema de coordinación hay también una diferencia en la
fuerza-potencia de las dos extremidades, tanto en la salida hacia delante
en busca de pelotas exigidas como en la salida de la jugada, esto va
determinando una falta de confianza en una pierna que hace que se acentúen aún
más las diferencias normales, provocando más cansancio en una extremidad que
en otra y condicionando nuestro juego porque nos cuesta llegar o salir de
determinado lugar de la cancha.
Con entrenamiento se logra cambiar
en distintos tipos de jugadores estas limitaciones, adquiriendo mayor
confianza y llegada; provocando que nuestro oponente sienta la presión del
“ llega a todo” que lo hará cometer un error.
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