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Por: Daniel Angulo |
Podríamos
compararlo con una máquina y no estaríamos lejos de tal asignación,
obligatoria ante el talento de Miguel Ángel Rodríguez. De momento, hemos
vivido el partido más tensionante y lleno de magia de todo este encuentro y el
protagonista fue el Mejor Jugador de Sudamérica, con todo el apoyo y paciencia
de Cristina Amaya.
En la cancha
número uno del Club Campestre de Squash, la selección Colombia de squash
conformada por Miguel Ángel Rodríguez y Cristina Amaya derrotó de manera
heroica a la pareja de Argentina, campeones panamericanos en esta modalidad,
Rodrigo Pezzota y Antonela Falcione, con un partido en el que el arbitraje fue
protagonista.
Lo de Miguel
Ángel fue para enmarcar
Hizo pareja con
Cristina Amaya, pero tan extenuante se presentó el partido que Cristina tuvo
que conformarse con responder algunas bolas mientras que Miguel Ángel,
recorría la cancha una y otra vez, buscando fortuna en un error de la pareja
argentina.
En
el primer game Argentina fue ampliamente superior al conjunto colombiano. Se
llevó la primera manga con cierta facilidad ante una desdibujada Colombia que
no encontraba conexión entre sus representantes.
A la salida del
segundo game, y tras el diálogo de lo dos colombianos con Sardar Khan, Miguel
Ángel se puso el mono de trabajo y propuso su magia en la cancha. Dirigió la
orquesta de Colombia y asumió un rol desgastador. Antonela y Pezzota,
campeones panamericanos, se dedicaron a mover a Rodríguez por toda la cancha y
el colombiano respondió a carta cabal. En el segundo game, jugaron 2-1,
Rodrigo y Antonela frente a Miguel Ángel y el de Colombia le dio la igualdad
al país local.
En
el tercer game Cristina Amaya participó un poco más del juego siendo vital en
los momentos en que físicamente era imposible que Miguel Ángel llegara a la
bola. Fue importante Cristina hasta el punto que le dio respiro a Colombia
cuando lo necesitó. Incluso, Sardar Khan, aseguró que no era tan importante si
Amaya participaba del juego o no, lo importante era jugar. Afuera de la cancha
incluso, quien les escribe, vivió una jornada intensa de gritos a favor de
cada una de sus selecciones sin llegar a sobrepasar los límites de la sana
disputa. Ni los gritos de Argentina, sucumbidos ante los de Colombia pudieron
devolverle a la pareja argentina la confianza, nunca pudieron reestablecer un
juego cómodo y frío.
Rodrigo
perdió la cabeza pero no la compostura, trató de asumir el rol de líder
mientras que Antonela respondió cuanto pudo, pero la suerte, que no tuvo la
pareja femenina de Colombia durante la mañana, se la robaron Miguel Ángel y
Cristina y esa lucha incansable de principio a fin se vio recompensada en la
obtención del triunfo.
Gigante partido de
Miguel Ángel, campeón sudamericano y gigante triunfo para Colombia.
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